28 sept 2011

Tu mueves chaval...!!!




    Son las 16:15 y me faltan quince minutos para entrar a trabajar. Hace una tarde esplendida de verano aunque el otoño nos acompaña desde hace unos días. Me siento en un banco frente a un pequeño lago del parque de San Martín, que alberga unos cuantos patos. Veo a unos  niños tratando de “cazar” un pato y alguna que otra madre, paseando mientras observan a los peques.Se respira tranquilidad.Todo está en calma.

   Detrás del banco se extiende una alfombra verde con islas sombreadas por los árboles. Me tumbo en ella  y cierro los ojos tratando de oír todos los sonidos del parque. Oigo como una pareja se acerca y parece que se han sentado en el banco .Abro un ojo para verles y  cerciorar quien tengo delante .Me fijo que es un hombre con una gorra y a su lado, un joven. Vuelvo a cerrar los ojos y oigo el murmullo de la pareja. Me concentro con la intención de aislar todos los ruidos de mi alrededor para oírles y…¡¡¡Ya les oigo…está hablando el hombre de la gorra…tiene un tono serio pero no parece enfadado…!!!

“Estuve pensando en lo que dijiste el otro día sobre mi pintura …me pasé casi toda la noche pensado, y se me ocurrió una idea…” (Ver video)




  ….no quieres hacerlo,  tienes miedo; te aterroriza decir lo que sientes. Tu mueves chaval…"

    Oigo como alguien se levanta del banco y luego, silencio. Abro los ojos, y me doy cuenta que solo está el joven . Me levanto despacito  y cojo la bici para irme al trabajo  mientras pienso en las palabras de aquel hombre.  

15 sept 2011

Lápices de colores



    Hoy he tenido que acudir  a urgencias de Txagorritxu por un problema de salud relacionada con la visión. Mientras esperaba en uno de los boxes para que me atendieran, he podido escuchar, concretamente en el boxes que estaba a mi izquierda, como una mujer pide a las enfermeras un lápiz y una hoja . Según la enfermera, solo le pueda dar unos lápices de colores. La mujer dice que no le importa y vuelve a insistir en pedirle un folio en blanco. A los 5 minutos aparece la enfermera con los lápices y la hoja. Silencio durante unos 15 minutos.

   Un fuerte pitido sale de ese boxes y rompe el silencio que reinaba en la sala. Ese pitido consigue que el personal sanitario se acerque rápidamente. Oigo ruido y veo a las enfermeras nerviosas. Viene un celador y entre todos, la trasladan en una camilla perdiéndose con ellos en uno de esos infinitos pasillos del hospital con rumbo desconocido para ella.

   Al cabo de media hora, viene el médico y me informa de lo que me ha pasado, me da una medicación y me preparo para salir de allí. Antes de irme, miro en el boxes , donde estaba la  mujer, y me doy cuenta que han pegado en una pared , con un trozo de chicle , una hoja donde aparece una lista escrita con varios colores:

       Estoy cansada de estar continuamente escribiendo y tratando de hacer listas relacionadas con lo laboral  cada vez que empieza un nuevo curso. Este año quiero cambiar el contenido de la “lista” y  quiero hacer algo que me haga sentir viva, aunque solo sea durante este curso. ¿Qué puedo hacer? Pues…

Toca
Huele
Escucha
Emociónate
Relájate
Siente
Sonríete
Salta
Desmelénate
 Se curiosa
Abraza
Da y recibe
Disfruta
Viaja…



      Sin acabar de leerla, entra una enfermera en el boxes  para coger las  pertenencias de la paciente y al preguntarle como estaba, me responde: ha muerto. Le doy la hoja que estaba leyendo pero me dice que no la quiere. Dudo si quedármela o tirarla a la papelera pero al final decido guardármela mientras pienso … ¡¡¡Esta será mi lista para este nuevo curso !!!.





P.D.: Esta mujer se llamaba Verónica y tenía 41 años.

7 sept 2011

Paris



   Mientras  estoy abriendo el buzón , me doy cuenta que alguien me está observando. Me doy la vuelta y veo al hijo de un vecino, de unos 7 años, que no dejaba de mirar fijamente mi buzón.

¿Esperas a alguien?-le pregunto
Si…al cartero -me responde tímidamente.

Cierro el buzón y Alaitz, como se llama el pequeñajo, me pregunta:
¿Tú ya la has recibido?-
¿Qué?-le respondo con mucha curiosidad
Pues la postal…mi madre me ha dicho que mi tío,  que está en Paris, me va a enviar una postal- me contesta sonriendo.
No…no me han escrito ninguna postal –le respondo
Pues…sabes…yo nunca he recibido una postal y está será la primera vez que alguien me mande “eso”. Llevo unos días esperando al cartero y cuando abro el buzón, me encuentro siempre lo mismo: cartas que hacen enfadar a mi papa y a mi mama, muchas revistas de Carrefour o de Eroski pero…nunca he visto postales.

Abro la puerta del portal con la intención de salir pero el peque sigue hablándome.

Sabes…Arkaitz, un amigo de clase, me enseñó una postal de Roma…¡¡joe…qué letra más chula y qué foto!!…y me ha dicho que la tiene pegada en la pared de su habitación…sabes…yo quiero una postal de Paris. ¿Te gustan las postales?-me pregunta sin quitarme ojo.

Si…me gustan pero hace mucho tiempo que el cartero no me deja ninguna en el buzón- le respondo con cierta tristeza.

Salimos del portal y a lo lejos , vemos al cartero que se acerca con su carrito repleto de cartas, facturas y seguramente, alguna postal… .